El coraje de labrar tu propio futuro


Emprender es construir futuro y abrir nuevos caminos que generen no sólo empleo y oportunidades, sino también proyectos e ilusiones. Pero emprender también es asumir riesgos, cargar con el peso de la responsabilidad y el esfuerzo.

 

 

 

Esta semana, los emprendedores que durante los últimos tres años han crecido y consolidado su negocio desde el Centro de Iniciativas Municipales (CIM-M) han cedido el testigo a los nuevos talentos, que ya ocupan sus despachos y oficinas para desarrollar sus iniciativas empresariales.

 

 

 

Los que se han marchado (todos han prosperado, alquilado sus propias oficinas, creado puestos de trabajo y dado el salto, incluso, al mercado internacional) agradecieron esta oportunidad al Ayuntamiento, pero, en realidad, somos nosotros los que debemos darles las gracias por su ejemplo.

 

 

 

Y es que ellos representan lo mejor de nosotros mismos: personas que han tenido la voluntad de crear su propio futuro y dar un paso al frente. Con coraje, valentía y arrojo; pero sin un ápice de imprudencia e insensatez; sopesando cada decisión, y con la firme determinación de sacar algo adelante, desde la libertad y esa  autoexigencia que nos inspira a ser cada día mejores.

 

 

 

No se conforman y, gracias a ello, cada día llegan más lejos, sacando adelante no sólo a sus familias, sino también a los trabadores que ahora tienen a su cargo. Porque tienen un proyecto, tienen ilusiones y tienen sueños. Fue Benedetti quien lo dijo: “Necesitamos que sigan lloviendo sueños sobre la Tierra”. Hagámoslo.

 

 

 

 

José Ballesta

 

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